La Municipalidad de La Plata participa de un operativo de limpieza y mantenimiento del arroyo Maldonado impulsado por el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires, del que también participa el Municipio de Berisso, con el objetivo de mejorar el escurrimiento del agua y reducir riesgos de anegamientos ante las lluvias asociadas al fenómeno de El Niño.
El procedimiento, que comenzó este lunes y se extenderá hasta el miércoles inclusive, se lleva adelante el marco del Programa para el Mantenimiento de Arroyos y Cauces Hídricos con Participación de Organizaciones Intermedias.
Las acciones abarcan un tramo de aproximadamente 5.670 metros lineales, desde la intersección de las calles 124 y 30, en Berisso, hasta la altura de la calle 24, en La Plata.

Para llevar adelante la intervención, participan 350 trabajadores que realizan tareas de retiro de materiales sobrenadantes y objetos capaces de obstruir el normal escurrimiento del agua; desmalezado de taludes y márgenes; desobstrucción de sectores bajo puentes; eliminación de embancamientos; y acopio de residuos para su posterior retiro.
Por último, está previsto que el operativo se replique progresivamente en todos los arroyos del partido, como parte de las acciones preventivas destinadas a reducir el riesgo hídrico.
Según Alejandro Anibal Godoy, doctor en Ciencias de la Atmósfera y los Océanos de la UBA y profesor asociado de la cátedra de Meteorología Sinóptica de la FCAG-UNLP, el calentamiento del Pacífico tropical modifica la circulación atmosférica mediante teleconexiones.
En el sudeste de Sudamérica, una de las respuestas más robustas de El Niño es el aumento de la probabilidad de precipitaciones superiores a lo normal, particularmente durante la primavera. La señal suele ser más clara sobre el sur de Brasil, Paraguay, Uruguay, el Litoral argentino y sectores del centro-este del país.
El mecanismo, agrega el especialista, incluye cambios en la circulación de gran escala y en el transporte de humedad desde las regiones tropicales hacia el sur. Sin embargo, El Niño no produce el mismo efecto en todo el territorio nacional. Mientras en el noreste y el este aumenta el riesgo de períodos muy lluviosos, otras regiones pueden presentar señales débiles, diferentes o incluso opuestas según la estación del año.