jueves 27 de enero de 2022 - Edición Nº 29.188

Información General | 31 dic 2021

La Plata sigue con la quema de muñecos aunque con menos entusiasmo: la historia y el presente de una tradición de más de medio siglo

Las recurrentes tormentas de verano, la crisis económica y el rechazo a la pirotecnia influyeron en el declive del fenómeno.


Este año arderán 45 momos, en 2021 quemaron 63 muñecos, y en el año 2015, como señalamos en una nota, la cifra alcanzaba a 150. Pero en el año 2005 había 300 muñecos

La explicación para este descenso en el número total es compleja y valdría la pena analizarla teniendo en cuenta factores culturales muy profundos que modelaron el perfil de las nuevas generaciones.

Permanecer días y noches con un grupo de amigos y amigas armando esas mega estructuras no parece una idea tan atractiva en estos tiempos, por diversas razones sociales. Hay menos contacto comunitario y barrial en favor del uso masivo de dispositivos electrónicos, más inseguridad, y mucha falta de dinero, entre otras causas.

“En muchos barrios se bajan porque los costos son mayores y el clima interfiere. Hace 10 años atrás había 300 muñecos en la calle y hoy no llegan a 150, pero también los barrios se unen y donde había 3 muñecos hoy hay uno más grande. Antes el barrio colaboraba más, hoy cuesta un montón, la mayoría de los muñecos más importantes de la ciudad ponen la plata de su bolsillo y hoy la mayoría no lo puede hacer”, declaró Victor Sochanowicz, fundador de Gamdraco (un grupo de artistas autodidactas muñequeros), en diálogo con Radio La Plata (FM 90.9) a fines de 2015.

Hoy el mangueo con la cuerda que corta la calle por una moneda ya no tiene tanta aceptación, y se abandonó el comentario "qué simpáticos los chicos" por el "cómo joden estos pibes", en una sociedad que parece estar despidiendo el año con más desahogo que alegría.

 

 

Todo empezó por Cambaceres

Como señalamos en otra oportunidad, según los historiadores esta costumbre nació en el año 1956 en la puerta de un almacén y bar ubicado en 10 y 40, que pertenecía a Luis Tortora. El hombre comenzó con la costumbre que luego se popularizó para homenajear a un jugador de Defensores de Cambaceres.

“El culpable es don Luis, mi viejo. El inventó todo esto allá por 1951 para homenajear a fin de año a un jugador de Cambaceres, club del que era presidente. Yo entonces tenía unos 10 años y el muñeco se levantó en la puerta del almacén y bar Los Obreros”, relató alguna vez para El Portal Web Roberto Tortora, que se mudó a La Plata en 1999. El muñeco era un payaso que tenía el letrero "Cambaceres campeón 1956".

“Cuentan que los muñecos eran parte de una gran fiesta que empezaba en Navidad, donde en las calles se ponían guirnaldas multicolores que colgaban de los árboles y también había música que se pasaba desde un tocadiscos conectado a grandes bocinas colocadas también en los árboles. Los muñecos fueron evolucionando y se fueron perfeccionando: un payaso con un letrero de “Cambaceres campeón 1956”; el homenaje al tranvía 14 cuando los sacaron de circulación en 1966 o un gigantesco Juan Moreira como ofrenda a la película de Leonardo Favio. También hubo de Monzón, Olmedo y Ringo Bonavena", consignó años después el sitio esnoticia.co.

“En los 60 empezaron a ser una forma de expresión de nuestra cultura donde el pueblo platense fue el protagonista. Ya en los 70 comenzaron a extenderse a otros barrios. Con la dictadura militar, en 1976 fueron prohibidos, volvieron con el retorno de la democracia y se generalizan en los 80”, concluyó ese portal, y agrega un dato en general olvidado: tan oscuros fueron esos tiempos que ni siquiera durante la noche del 31 de diciembre los vecinos se la región podíamos reunirnos a celebrar. 

Quienes tengan presente en su memoria el fin de año que llegó tras el 19 y 20 de diciembre de 2001 (cuando el país estaba en llamas y la sociedad abatida anímicamente), hubo gran cantidad de “momos” que se incineraron con las figuras de el ex Presidente Fernando de La Rúa, el ex ministro Domingo Cavallo, muchas con el tradicional “Tío Sam”, y hasta algún muñeco que representaba a Carlos Menem.

Es que los momos o muñecos de La Plata, año tras año expresaron de una u otra manera el deseo, el estado de ánimo y la cultura de la gente de esta región. 

 

 

 

De película

En el año 2013 proyectaron por pimera vez el documental "Muñecos. Otra ciudad es posible"

“La idea era rescatar esta práctica cultural de los barrios como proyecto colectivo en el que se negocian roles, se acuerdan funciones y se resignifica el espacio público”, comentó en aquella oportunidad a  Info Balnco Sobre Negro, Vanina Cortijo, una de las autoras del video junto a Florencia Correia y Victoria Matheu. Son egresadas de la Facultad de Periodismo. 

Aquella vez nos señalaron que "el documental hace una recorrida desde las primeras quemas hasta la actualidad", con "entrevistas a muñequeros, vecinos, turistas, especialistas y recorridos por toda la ciudad construyen una interpretación de este fenómeno, desde el lugar de los proyectos colectivos y la apropiación de la calle como espacio público de goce y no solo de tránsito".

En la previa a la producción del trabajo audiovisual, las autoras habían diferenciado cuatro cuadrantes que representaban distintas identidades colectivas . “Nos dimos cuenta de que no hay grandes diferencias entre quienes hacen los muñecos en el centro de La Plata con los de los barrios, más bien encontramos similitudes”, aseguro Vanina y agregó: “Reúnen a todo el barrio, todos se prestan cosas, generan lazos afectivos”.

 

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